03. Moral profesional. 1. Principios fundamentales.

La palabra oficio se deriva, según San Isidoro, del verbo efficere, y se dice officium en vez de efficium por eufonía. Y puesto que el obrar (efficere) se refiere a la acción, los oficios se distinguen por sus actos La eficiencia, de donde, como se ha dicho, se deriva el nombre de oficio, implica una acción que tiende a un término distinto del sujeto. Por tanto, los oficios propiamente se distinguen por actos relativos a los demás (Santo Tomás, Summa, II-II, 183,3)
Como hay muchas cosas necesarias para la vida del hombre que uno no puede obtener por sí mismo, es preciso que las cosas diversas sean hechas por distintos hombres; por ejemplo, que unos sean agricultores, otros constructores, y así en otros casos (Santo Tomás, Contra gent., III, 134)
1. ASPECTOS ESENCIALES
Una profesión u oficio implica siempre tres aspectos esenciales:
a) Ser una actividad propia: por ejemplo, el dueño de un campo que no lo cultiva no puede llamarse agricultor, aunque sea su propietario. De lo que se deduce que la profesión de propietario no existe, pues si tal no hace nada, no aporta nada a la sociedad.
b) Que está al servicio de los demás: siempre se trata de una actividad de carácter social, se desarrolla dentro de una sociedad organizada, dentro de la cual los distintos trabajos se desempeñan por oficios diferentes -especializados- para que la sociedad satisfaga su bien común, y funcione como tal. La función social de la profesión es compatible con la atención al bien particular del receptor del mismo, así como con el lucro honesto del que la ejerce.
c) Y se hace por vocación o propia elección: Según los talentos e inclinaciones naturales de cada individuo, estará capacitado para ejercer unas profesiones mejor que otras, y ofrecerlas al bien común de una sociedad. Descubrir y explotar estos talentos es misión fundamental de algunas disciplinas.
2. ASPECTOS COMPLEMENTARIOS
Una profesión u oficio implica también unos aspectos complementarios:
a) Estabilidad: de ordinario, en las comunidades tradicionales un individuo suele ejercer una única profesión durante toda su vida, aunque esto no es una característica rígida.
b) Honradez: como consecuencia de la función social de la profesión. Cuando el profesional busca exclusivamente un bien particular, subvierte el concepto de profesión para convertirse en un profesional de la injusticia.
c) Espíritu de servicio: el profesional pone su talento al servicio de los demás, aquel que sólo se fija en el aspecto remunerativo de su trabajo no ejerce con dignidad y decoro su profesión.
d) Respeto a la dignidad humana: Cuando la sociedad utiliza al individuo sólo como un elemento utilitario no trata al profesional con la dignidad que corresponde a toda persona humana, dotada de inteligencia, libertad y destino trascendente.
3. DEFINICIÓN
Teniendo en cuenta todos estos aspectos, se puede definir una profesión como la actividad personal puesta de una manera estable y honrada al servicio de los demás y en beneficio propio, a impulsos de la propia vocación y con la dignidad que corresponde a una persona humana.
4. ASPECTOS MORALES
Hemos llegado a tomar como normal el ejercicio de las profesiones como medio de satisfacción de fines particulares, sin aprecio alguno por el fin social de su ejercicio, que es el bien común de la sociedad.
Gran parte de los daños y desequilibrios graves que atormentan a los hombres de nuestros días tienen su origen a la falta de ética profesional de la gran mayoría de los profesionales. Cuántos ejemplos de ambición desmesurada y de irreverencia a las reglas y procedimientos podemos observar en la vida pública y privada de las profesiones, prescindiendo de toda norma ética en su desempeño.
Y es que un simple vistazo a los elementos esenciales de las profesiones muestra con claridad la íntima relación entre su ejercicio y la moral, hasta el punto de ser inseparables entre sí.




